Noticia

22.04.2021

Cerca del 20% de los tumores de pulmón se diagnostica en estadios iniciales

 

  • La media de edad en el momento del diagnóstico es de 70 años y más de la mitad de los pacientes presentan la enfermedad en estadio avanzado o metastásico, cuando el tumor no se puede operar
  • El uso de inmunoterapia y de terapias dirigidas ha mejorado la supervivencia frente a la quimioterapia en los estadios avanzados, por lo que ahora se investigan estas opciones en pacientes con estadios iniciales o localmente avanzados
  • Pese a su frecuencia (29.638 nuevos casos al año en España) y gravedad, este tumor sigue siendo poco visible y requiere ser aún más investigación
  • La prevención primaria a través de la deshabituación tabáquica continúa siendo un reto pendiente, teniendo en cuenta que más del 80% de los casos se diagnostican en fumadores 

 

 

Madrid, 22 de abril de 2020. Cerca del 20% de los cánceres de pulmón se diagnostican en estadio inicial. La media de edad en el momento del diagnóstico es de 70 años y más de la mitad de los pacientes presenta la enfermedad en estadio avanzado o metastásico, cuando el tumor ya no se puede operar. Un tumor que, pese a su frecuencia (29.638 nuevos casos al año) y gravedad (primero en mortalidad por cáncer en nuestro país, con 23.000 fallecimientos al año), sigue siendo poco visible y frente al que hay que seguir investigando. Así lo han manifestado los expertos reunidos con motivo del Early Forum Virtual en cáncer de pulmón, organizado por el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) y Roche Farma España, con el objeto de hacer una puesta al día sobre los nuevos retos en la detección y tratamiento de esta enfermedad en fases iniciales. El evento se celebra online y reúne a expertos españoles y norteamericanos que participan en diferentes mesas de debate. Asimismo, ha contado con el aval de las seis sociedades médicas que representan a las diferentes especialidades que forma parte del comité multidisciplinar de cáncer de pulmón.

El presidente del GECP, el doctor Mariano Provencio, ha recordado que el GECP lleva años trabajando en el contexto de la enfermedad en estadios iniciales y ha sido pionero en la educación médica y abordaje multidisciplinar de esta enfermedad. “Hemos colaborado con distintas sociedades científicas y liderado la investigación innovadora en el abordaje de la enfermedad cuando aún no se ha diseminado”.

Por su parte, la doctora Beatriz Pérez, directora médica de Roche Farma España, ha comentado que la compañía lleva dos décadas trabajando con diferentes partners estratégicos en la investigación del cáncer de pulmón, como ha hecho y hace en otras enfermedades oncológicas. “Nuestra prioridad siempre han sido los pacientes y la investigación. Para ello, llevamos años trabajando muy cerca con los clínicos y los pacientes, identificando sus necesidades, ofreciéndoles herramientas para que puedan debatir y actualizar sus conocimientos para, en última instancia, mejorar la atención que reciben estas personas”.

 

Más allá de la detección precoz del cáncer de pulmón

La supervivencia actual a cinco años se sitúa por debajo del 15%, pero puede superar el 80% si se logra aumentar el diagnóstico en estadios iniciales con posibilidad de tratamiento quirúrgico. “El cáncer de pulmón”, ha explicado el doctor Provencio, “es uno de los tumores más complicados que hay en su manejo, porque en él influyen muchos aspectos biológicos y moleculares, por lo que es fundamental contar con expertos de diferentes especialidades que aporten distintos puntos de vista para mejorar su detección y tratamiento”.

Se trata de un tumor bastante distinto a otros cánceres. En el de mama, por ejemplo, en un estadio precoz se puede curar el 90% de los casos con cirugía, “pero en el de pulmón no ocurre así, ya que en estadio inicial e intermedio solo un 30% se cura con cirugía y un 70% presenta ya metástasis en el momento del diagnóstico. Por ello es necesario conjugar más cosas, más allá de un diagnóstico precoz, y aquí es fundamental ese abordaje multidisciplinar”, matizó este experto.   

 

El cribado del cáncer de pulmón

El cribado del cáncer de pulmón es un tema que genera mucha controversia entre los profesionales y, por este motivo, durante este encuentro se presentan argumentos a favor y en contra de la implantación de un screening poblacional. En opinión del presidente del GECP, “resulta difícil llevarlo a cabo teniendo en cuenta que los criterios para hacerlo no siempre se cumplen. Para que las personas entren en el screening se requieren datos muy concretos de la historia clínica, que no siempre se tienen. Probablemente habría que incidir más en la prevención primaria, cuando sabemos que el 85% de los casos son en fumadores. La clave es profundizar en las poblaciones susceptibles de someterse a cribado, así como en disminuir los porcentajes de sobrediagnósticos y falsos diagnósticos, y en saber cada cuánto hay que hacer las determinaciones de radiología para hacer un seguimiento adecuado del paciente”.

En este punto, la doctora Pérez ha comentado que la implantación de un screening para esta enfermedad pasa por analizar su coste eficacia: “teniendo en cuenta que se ha demostrado que las tomografías de baja intensidad identifican entre un 3-5% de pacientes con cáncer de pulmón cuando se realizan en población de alto riesgo, necesitamos identificar técnicas más sencillas y de fácil reproducción. Estamos en la era de la medicina personalizada, que aquí puede jugar un papel importante. Tenemos que seguir investigando para determinar si se podrá utilizar para el cribado en un futuro”, comenta.

 

Avances en el tratamiento en estadios iniciales

El uso de la inmunoterapia y de las terapias dirigidas ha mejorado la supervivencia frente a la quimioterapia en los estadios avanzados. Ahora se investigan estas opciones en pacientes con estadios iniciales o localmente avanzados.

En este sentido, la incorporación de la inmunoterapia en los estadios tempranos ha sido lo más novedoso en los últimos años. “El GECP ha sido pionero en investigar esta opción, en combinación con quimioterapia, con los datos aportados por el estudio NADIM, publicado en The Lancet Oncology, en el que se ha utilizado como marcador la Respuesta Patológica Completa (RPC), es decir la desaparición del tumor, en los pacientes tratados con quimioterapia e inmunoterapia. Ahora se trata de analizar si es suficiente utilizar la RPC como un marcador de respuesta de supervivencia en estas personas”.

 

Retos y nuevas perspectivas

La detección precoz, la promoción de estilos de vida saludables, la multidisciplinariedad, constituyen herramientas indispensables para mejorar el manejo de esta enfermedad. Los expertos coinciden en que el impacto de la investigación ha sido notable en los últimos años. Sin embargo, aún quedan muchos desafíos y necesidades no cubiertas, teniendo en cuenta además que en las fases iniciales alrededor de la mitad de los pacientes en estadio II-III recae en los primeros dos años. “Se han dado grandes pasos, pero este tumor sigue siendo una de las principales causas de morbimortalidad en el mundo, por lo que debemos seguir invirtiendo recursos en su investigación. Es lógico que se invierta más en función de la mortalidad que provoca una enfermedad, y la mortalidad causada por el cáncer de pulmón es mayor a la que provocan los tumores de mama, páncreas y colon juntos”, afirma el presidente del GECP.

En cuanto a nuevas perspectivas en su manejo, durante este encuentro se han destacado dos aspectos fundamentales: avanzar en los tratamientos basados en inmunoterapia e incorporar la biopsia líquida para el diagnóstico y seguimiento del paciente. En este contexto, el doctor Provencio ha comentado que “estamos conociendo el pico del iceberg en cuanto a la inmunoterapia, estudiando los linfocitos T modificados, que probablemente serán tratamientos disponibles también para el cáncer de pulmón. En cuanto al diagnóstico y seguimiento, es fundamental la incorporación de la biopsia líquida, la determinación de ctDNA como marcador de respuesta al tratamiento y seguimiento a los pacientes, más allá de las pruebas radiológicas. Desde hace 30 años, utilizamos el TAC y sabemos que no es una prueba exacta para este tumor, por lo que habría que ir incorporando técnicas de biología molecular y de determinación en sangre”.