Un nuevo estudio revela que los pacientes con Fibrosis Pulmonar Idiopática (FPI) precisan más información en el momento del diagnóstico
Madrid, 31.05.2017
Solo el 60% de los afectados recibe información suficiente cuando se les detecta la enfermedad
La mayor parte de los entrevistados asegura que frenar la progresión de la fibrosis es más importante que los posibles efectos secundarios asociados a los tratamientos
Los datos ponen de relieve la necesidad de una mejor formación relativa a los beneficios de un tratamiento temprano, así como de la importancia de concienciar sobre las demandas de los pacientes recién diagnosticados
La FPI es una enfermedad rara e incurable, con unas tasas de supervivencia similares a las de los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas: de 2 a 5 años tras ser diagnosticados
Los resultados de un nuevo estudio, presentado durante la la última Conferencia Internacional de la Sociedad Torácica Americana (ATS, por sus siglas en inglés) celebrada en Washington DC, revelan que los pacientes con Fibrosis Pulmonar Idiopática (FPI) no reciben información suficiente en el momento del diagnóstico.
Solo el 60% de los encuestados manifestó haber sido bien informado cuando se les detectó la enfermedad, lo que podría repercutir en las decisiones que los pacientes pueden tomar en relación al manejo de esta patología. La FPI es una enfermedad devastadora y poco conocida que requiere ser tratada lo antes posible para aumentar las posibilidades de supervivencia y garantizar a los afectados una mayor independencia.
El estudio ha mostrado, en general, una falta de comunicación médico- paciente en relación al progreso de la enfermedad y a las opciones de tratamiento:
Dos de cada cinco pacientes (43%) no fueron informados de que esta enfermedad es progresiva.
Solo el 43% de los médicos habló sobre el pronóstico de la enfermedad.
A menos de la mitad de los pacientes (43%) se les habló de las opciones terapéuticas.
Asimismo, los resultados revelan que la mayoría de los pacientes (93%) prefiere recibir información sobre su estado de salud por parte de su médico, a pesar de que recurren a otras fuentes para buscar información sobre la FPI (85%); los tratamientos disponibles (77%) y/o el pronóstico de la enfermedad (65%).
Curiosamente, la mayoría de los afectados (87%) daba más importancia a la capacidad de los tratamientos anti-fibróticos para frenar la progresión de su enfermedad, que a sus posibles efectos secundarios; y muchos de los que recibieron este tratamiento aseguraron sentirse tranquilos con el manejo de los efectos adversos (85%).
Sin embargo, un elevado número de profesionales optó por un enfoque de ‘wait and watch